Decía un escritor británico que es quizá más afortunado disfrutar coleccionando caracolas... que el haber nacido millonario.
Cambio caracolas por canciones.
Hoy me pillaste sonríendo por el simple hecho de escuchar música. Da igual qué tipo de música. No tiene por qué ser necesariamente alegre. Sonríes al escucharla porque ella siempre está ahí. Por saber que alguien, en algún lugar, alguna vez sintió lo que estás sintiendo ahora y lo plasmó, qué sé yo, en una servilleta para volcarlo luego en un disco. La música nunca se va mientras tú te carcomes por dentro pensando "ojalá dé la vuelta". Siempre se queda a tu lado, a la espera de que pulses el REPEAT todas y cada una de las veces que haga falta hasta que tengas agujetas de sonreír, aunque sea mientras lloras. Siempre hay una canción en tu reproductor que no se quejará porque termines rayándola.
jueves 15 de octubre de 2009
Rayando caracolas
miércoles 7 de octubre de 2009
9 canciones minúsculas, un huracán y un millón de lunares

Gracias Alfredo por 'regalarme' el mejor disco que he escuchado en mucho tiempo. Y gracias, Javier Vallina, BUENO, por conseguir que sea incapaz de quedarme con sólo uno de tus temas…
CANCIÓN MINÚSCULA
Nada mejor que hacer que escribir una canción minúscula para borrarte de mi cabeza… Nada mejor que hacer que negociar con toda esta ansiedad cómo borrarte de mi cabeza… Y aunque está claro, todo se puede empeorar… Con cuidado, nos podemos destrozar. Y aunque sea idiota, aún quedan medidas que tomar…
NADA MÁS
No me digas que estás mal, ¿no sabes que yo tampoco estoy muy bien? No me digas nada más, ya no puedo escucharte la verdad… Tampoco estás aquí, ya no sé donde ir… El tiempo me consume y me consumo yo con él… Si no puedes hablar, si no puedo dormir… Mejor dejarlo todo como hasta ahora, de una vez.
EL BUEN FAKIR (CANCIÓN PREMONICIÓN)
Una vez tuve un amor de verdad y lo perdí como casi todo. Como pierde todo un tonto… Una vez más no estuvo bien pensar que podría ser tan fácil, que lo estaba consiguiendo de verdad… Una vez dejé colgadas las espinas. Esa corona de espinas que me hiere y me intoxica. Y una vez más, perdí el amor de verdad… Como pierde el inocente, como lo hace tanta gente sin pensar… Un recuerdo que no puedo olvidar.
Pero un buen fakir nunca descansa, siempre sufre y siempre aguanta más. Hasta que duele de verdad… Y una vez más voy a intentar arreglarlo todo de verdad. Solamente una vez más…
TODAS LAS CANCIONES MIENTEN
Dime que no me harías feliz, que no apueste por ti, que no eres para mi… Dime que no vales la pena, que no eres tan buena como cuando te conocí… Miénteme sobre ti. Nunca más volveré aquí. Nunca más podré pensar en ti. Dime por qué en el rock and roll todo acaba mejor, dime por qué en una canción todo acaba mejor…
TOCADO Y HUNDIDO
Más fuerte que mi amor por ti sentí la soledad… Después de ti ya no pude escuchar jamás aquellos discos que escuché en abril contigo al atardecer… Después de ti no pude parar de llorar. El océano crucé y llené por ti de tanto llorar… Después de ti, ya no pude aferrarme más… Como la hiedra a la pared, después de ti a nadie más… Como la hiedra a la pared, sin ti no encuentro donde estar… Más fuerte que mi amor por ti sentí la soledad.
PIEL DE CAMALEON
Dicen que sabes mentir como en las películas que sueles ver… Dicen que sabes muy bien que todo en la vida se puede perder… Una y otra vez voy a seguir contando tus lunares, casi sin querer vas ocupándote de mis pesares… Dicen que nunca jamás te has tomado un tiempo para descansar…
LA 12
Cuando escribes por las noches puede que encuentres canciones, pero no son las que quieres escuchar… Las canciones más alegres sólo viajan por el día, si te duermes no las podrás cazar… ¿Para cuando una canción alegre? – me solías preguntar… Quizás ya nunca la encuentre, porque duermo por el día lo que sufro por las noches y eso es algo que nunca va a cambiar. Para cuando tú estés triste quizás tengas algo que escuchar, llámame si no lo entiendes… llámame si no lo entiendes… llámame si no lo entiendes…
martes 6 de octubre de 2009
Inevitable
Estoy intentando concentrarme para poder recordar el sonido de tu voz. Siempre me ha gustado. Me esfuerzo por visualizar las líneas que dibujan tu sonrisa. Porque, también, siempre me ha gustado. Y, sin embargo, no encuentro ninguna de las dos. No importa, ya no importa. Al igual que tú. Al igual que en este otro caso. Lo de ahora. Porque lo entiendo, lo entendemos. Demasiado complicado. Demasiado absurdo. Demasiado tarde.
domingo 4 de octubre de 2009
Las películas ñoñas
Hay veces que es necesario, e incluso sano, permitirse el lujo de ver una de esas películas prototípicas, de esas "americanadas", ñoñas todas ellas. Y no sé si por casualidad, o masoquismo, solemos elegir ese vital momento en las peores circunstancias. Te enchufas una de esas en las que "chico conoce chica, todo se enreda, final feliz". Y, al acabar, interiormente te debates entre la felicidad de la historia ajena y la amargura de la propia. Y terminas, irremediablemente, autocompadeciéndote de la tuya y engullendo desenfrenadamente un paquete de galletas de chocolate mientras, absorbiendo todavía los mocos, te preguntas, simplemente, ¿por qué...?
Y es entonces cuando la discusión interna gira en torno a lo aprendido (porque se aprenden cosas en estas películas, te lo aseguro) y a lo que aún queda por aprender. Te quedas con esa frase de la protagonista 'la tristeza es lo fácil, es rendirse', pero TU protagonista sigue chillando 'me has estado llenando para ahora volver a sentirme vacía, perdida'.
¿Con qué te quedas?
«I'm all the days that you choose to ignore [...] It's all wrong, it's all right...»
«El salmón del Pacífico Norte sufre golpes hasta sangrar en su empeño de viajar cientos de kilómetros río arriba y contra la corriente, con un único propósito: el sexo, por supuesto, pero también la VIDA...» (ELIZABETHTOWN, 2005)
Al final, la respuesta, es siempre la misma.
jueves 1 de octubre de 2009
Remando con una cuchara de palo en el mar
Le costó llegar hasta el baño, lavarse la cara, peinarse y decidir si se recogía o no la melena. Optó por el pelo suelto y por echarse crema en la cara. Por qué no, también algo de maquillaje. Mientras se miraba al espejo e intentaba tapar las señales inequívocas de quien no ha conseguido concicliar el sueño, las palabras del día anterior continuaban retumbando en su cabeza. Pensó que era inevitable. O le gustó que fuera inevitable. No lo tenía muy claro. Cogió sus cosas, salió intentando no hacer ruido y, entonces, cuando se volvía para mirarse al espejo del ascensor, se dió cuenta de que se le había ido de las manos. Intentó restarle importancia, intentó olvidar los ultimos días, intentó volverse a mirar al espejo sin sentir desconcierto por haber sido infiel a sus principios. Por segunda vez. Pero fue inevitablemente absurdo. Fuera todavía todo estaba oscuro. Abrió el coche, se sentó, suspiró y arrancó. Cuando llegó al trabajo, se abrió una ventana. Quizá dos. Tres... Como otros días. Y ella las cerró.
Lights will guide you home...
Porque me flipa Coldplay. Porque tengo que ir a un concierto suyo. Porque siempre lloro con este vídeo. Porque a veces hay que correr para poder llegar a tiempo...
martes 29 de septiembre de 2009
The Masterplan
Conduces tu coche nuevo. El CD sigue girando a todo volumen. Una canción. Otra. Y otra más...
Minuto 1:34.
...
...
...
And then DANCE IF YOU WANT TO DANCE
Please brother TAKE A CHANCE
You know THEY'RE GONNA GO
Which way they wanna go
ALL WE KNOW IS THAT WE DON'T KNOW
HOW IT'S GONNA BE
Please brother let it be
Life on the other hand won't make us understand
We're all part of the masterplan ...
Y ya lo sabes. Ríes hasta que te duele. Porque ya lo sabes. Porque ya lo sé. YA LO SÉ.
.......... DANCE IF YOU WANT TO DANCE
sábado 26 de septiembre de 2009
Balín
Hay quienes se desprenden con muchísima facilidad de las personas y sin embargo les cuesta desprenderse de un objeto. Los hay que van al contrario. A algunos parece que les da igual hacerlo de una cosa que de la otra. Yo, sin embargo, soy de las que le cuestan las dos. Así acumulo mi cuarto de mierda. Y me desbordan los papelitos y las cosas inútiles que terminar por provocarme ataques de alergia. Pero en fin... Soy así. Hoy me ha tocado despedirme de mi pequeño escondite de los ultimos cinco años... Y hasta que no he montado en el nuevo, no me he dado cuenta de lo muchísimo que voy a echarlo de menos. Bueno... Supongo que encierra demasiadas cosas. Demasiadas. Es el lugar que siempre quise para estar sola, donde nunca dejé de encontrarme cómoda, que me ha visto reír, llorar y las dos cosas a la vez. Es mi coche. Era mi coche. Ya ves tú qué tontería. ¿Cómo se puede echar de menos un coche? Pues sí, yo lo voy a echar de menos. Pero es para mejor. Sé que es para mejor. Como tantas otras cosas, ¿no?
